Crustáceos, cadmio, riñón y Navidades.

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Crustáceos, cadmio, riñón y Navidades.

Ahora que llegan las Navidades y que nos excedemos algo más en comer, se ha notificado una recomendación del Ministerio de Sanidad sobre el contenido de cadmio que presentan los crustáceos y como puede afectar al riñón.

Esta es la información oficial:

http://www.mscbs.gob.es/consumo/pec/recomendacion/crustaceosCd.htm

Cangrejos, gambas, langostinos, cigalas y demás crustáceos, son bien recibidos en las mesas navideñas de todo aquel que no sea alérgico a ellos, pero esconden un oscuro secreto, su nivel de cadmio.

¿Y qué es eso del cadmio?:

El cadmio es un metal pesado que se origina al fundir rocas que contienen zinc, hierro y cobre y se usa para fabricar, por ejemplo las pilas. También se puede encontrar de forma natural en la superficie de la Tierra como cualquier otro metal.

Es tóxico para el ser humano y cualquier organismo vivo, incluso en cantidades muy pequeñas.

El ser humano lo puede ingerir por el agua o los alimentos (tanto plantas como animales, que lo hayan absorbido previamente), o lo puede inhalar si está presente en el aire (como por ejemplo, del humo del tabaco).

¿Qué efectos tiene el cadmio en el organismo y en concreto en el riñón?:

La exposición crónica, es decir, prolongada en el tiempo, tiene efectos nocivos sobre todo en el riñón, el hígado, el pulmón, el páncreas, el testículo (favoreciendo la infertilidad), la placenta y el hueso (facilitando la osteoporosis).

Esto se debe a que una vez ingerido o inhalado, va al hígado donde se une a una proteína, y juntos viajan por el organismo a través de la sangre depositándose en los diferentes órganos, y por tanto acumulándose, lo que conduce a que altere su función.  

Una de sus paradas es el riñón, el cual puede eliminar el cadmio en parte hacia la orina, pero habrá otra parte que no podrá eliminar y se acumulará en él.  

Pincha en el enlace para conocer mejor los riñones:

 https://www.urogueando.com/los-rinones-y-el-sistema-excretor-como-funcionan/

La vida media en el organismo del cadmio es de unos 10-30 años, como ves, súper larga. Esto hace que no lo podamos limpiar rápido del cuerpo, lo que conlleva a que se vaya acumulando más y más (y las cantidades pequeñas se hagan grandes) y ejerza su toxicidad.

La acumulación en el tiempo del cadmio en los riñones, los puede dañar, favoreciendo la creación de piedras, y alterando la capacidad de filtración, perdiendo, en definitiva, su buen funcionamiento.

Así mismo el cadmio, como agente tóxico de nuestro organismo, ya es considerado como un precursor del cáncer.

¿Y por qué esta asociación del cadmio con los crustáceos?:

Porque son de los animales que más cadmio contienen en su interior, el cual es adquirido de la filtración del agua contaminada.

Pero afortunadamente este se acumula sobre todo sobre todo en la cabeza, donde su concentración es 4 veces mayor a la del resto del cuerpo. Por lo tanto eliminando esta parte, se puede disfrutar de ellos con más seguridad.

Evidentemente también comer vísceras de animales como riñón, pulmón e hígado, favorece la ingesta de cadmio, porque como ya has visto, son los órganos donde más se acumula, con lo que deberíamos reducir su consumo.

En definitiva, como en todo, los excesos son malos, pero evidentemente no tenemos que dejar de comer crustáceos, y menos si se hace esporádicamente, como es en Navidades.

Simplemente hay que ser un poco prudentes y seguir una mínimas indicaciones y así, sin chupar las cabezas, seguir chupándonos los dedos.  

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