La gangrena genital de Fournier.

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Gangrena gaseosa genital Fournier

Quizá son más conocidas las gangrenas que afectan a las extremidades, concretamente a los pies, pero en el área genital igualmente puede aparecer una gangrena gaseosa.

Cuando la gangrena aparece en la zona genital, se denomina, en honor a Jean-Alfred Fournier, médico que la describió en 1883, gangrena de Fournier.

¿Qué es la gangrena de Fournier?:

Es una infección genital muy grave, con una alta mortalidad.

Esta infección es generada por muchas bacterias a la vez que se propaga muy rápido, y que conduce a que se muera o pudra el tejido de la piel, la grasa y las fascias que recubren los músculos.

Su origen puede ser de cualquier zona próxima a los genitales, así puede iniciarse desde el aparato urinario, digestivo o de la piel.

¿Quién es más propenso a que le ocurra?:

Generalmente afecta a gente mayor, siendo la enfermedad que más favorece a su desarrollo la diabetes. Pero también cualquier situación que produzca una disminución de las defensas del organismo ayudan a que se produzca esta grave infección, como puede ser el VIH, un cáncer, o los tratamientos quimioterápicos…

¿Cómo se sabe que tienes es una Gangrena genital de Fournier?:

Se sabe porque los síntomas y la exploración son muy característicos. Comienza con un dolor en la zona del área genital y el periné y generalmente aparece una costra en la piel de color negro, no rojo oscuro, si no negro.

La zona se pondrá enrojecida y blanda y saldrá un líquido que huele muy mal y que es muy característico de esta gangrena. También se puede notar, aunque no siempre, que la piel crepita, que es un ruido parecido a cuando metemos los dedos en la nieve.

Así mismo, como es una infección que se propaga muy rápido puede dar una repercusión al resto del organismo y ponernos muy mal, con sudoración, palpitaciones y fiebre e incluso morir.

¿Qué tratamiento tiene?:

Por supuesto antibióticos por vía intravenosa, usándose varios de ellos para cubrir bien una amplia gama de gérmenes, a la espera del cultivo de del líquido que sale.

Pero para ayudar a la curación se necesita y es primordial la cirugía. Hay que retirar todo el tejido muerto y putrefacto, y realizar a diario curas de la zona con agua oxigenada y antisépticos, e incluso retirar nuevas zonas de tejido muerto que aparezcan.

Muchas veces en estas operaciones se necesita quitar mucho tejido que requerirá, una vez que se cure la infección, poner amplios injertos de piel en la zona.

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