Sangre en la orina, ¿debo asustarme?.

Por favor, si te ha gustado, compártelo:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Sangre en la orina. Hematuria.

Tener sangre en la orina se conoce de forma más técnica con el nombre de hematuria.

Puedes tener sangre en la orina de dos formas:

    1. De forma microscópica, que es la presencia de pequeñas cantidades de glóbulos rojos en la orina, y que no produce cambio de color, por lo que veremos la orina como siempre, de color  amarillento.

      2. De forma macroscópica, que es de la que hablaré hoy, y es en la que nosotros podemos ver, ya que aquí nuestro pis será rojo e incluso con la presencia de coágulos.

El origen de esta sangre puede ser cualquier punto del aparato urinario, el cual lo componen de arriba a abajo los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra.

En cuanto si debes preocuparte o no por tener sangre en la orina, de entrada te asustarás, porque como se suele decir, “la sangre es muy escandalosa”.Pero a parte de este susto inicial, más que angustiarte, lo que te diría es que te preocupes por acudir a un médico para saber porque te ha ocurrido. Y todas las hematurias macroscópicas te las debe estudiar un especialista en Urología.

Esto es debido a que en un número muy alto de ocasiones la macrohematuria se relaciona con  algo tan serio como la presencia de un cáncer de vía urinaria, aunque no siempre es así, por eso hasta que no se realice todo el estudio, debes estar expectante, pero sin agobiarte.

Aparte de los tumores como una de las causas del sangrado, este puede ser secundario a muchas otras cosas, no necesariamente malignas. Entre ellas se encuentran:

– Infecciones del aparato urinario.

– Malformaciones vasculares.

– La hiperplasia benigna de próstata.

– Piedras a cualquier nivel.

– Golpes o traumatismos.

– Antecedentes de cirugía.

– Toma de fármacos anticoagulantes que favorezcan el sangrado.

– Causa desconocida o también llamada idiopática…

Para diagnosticar la causa se requiere realizar analíticas de orina, pruebas de imagen como una ecografía, pero si esta es normal, se puede necesitar para asegurar el diagnóstico la realización de un escáner o una cistoscopia (que es mirar la vejiga con una cámara que se introduce por la uretra).

Así que si sangras por la orina, no lo dejes estar. No lo evites pensando que ya pasará, porque realmente pasará, ya que la presencia de sangre en la orina aparece y desaparece y muchas veces no duele. Pero la causa que las genera no desaparecerá por arte de magia, y en muchos de los casos podría ser un tumor, que descubierto a tiempo, puede salvar tu vida.

Por favor, si te ha gustado, compártelo:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja un comentario